La Fed mantiene su firmeza contra la inflación y aumenta la presión sobre Argentina

Kevin Warsh ratificó que la inflación debe regresar al objetivo del 2% y dejó abierta la posibilidad de mantener o elevar las tasas. Para Argentina, este escenario podría presionar a los bonos, el riesgo país, el dólar y las exportaciones.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, ratificó que la institución continuará enfocada en reducir la inflación hasta el objetivo del 2% anual.

Durante su primer discurso en el simposio de Jackson Hole, el funcionario evitó anticipar una decisión concreta sobre las tasas, pero advirtió que la Fed tendrá “trabajo por hacer” si los precios no muestran una desaceleración clara y sostenida.

El encuentro reúne a representantes de los principales bancos centrales del mundo. Entre los asistentes estuvo Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina.

La inflación continúa por encima del objetivo

La inflación estadounidense se encuentra en torno al 3,7% anual, impulsada en parte por el aumento del petróleo desde el inicio del conflicto con Irán.

La tasa de referencia permanece en un rango de entre 3,50% y 3,75%. La próxima reunión de política monetaria se realizará el 15 y 16 de septiembre.

Warsh reconoció que algunos indicadores recientes resultaron mejores de lo esperado, pero consideró que todavía no demuestran una mejora significativa de la inflación subyacente.

El mercado interpretó su discurso como una señal más dura de lo previsto. Las probabilidades de un aumento de tasas en septiembre llegaron al 50%, según las estimaciones citadas.

Tasas altas presionarían a los bonos argentinos

Una política monetaria restrictiva en Estados Unidos aumenta el rendimiento ofrecido por los bonos del Tesoro, considerados activos de menor riesgo.

Eso reduce el interés por los títulos de países emergentes y obliga a economías como Argentina a ofrecer rendimientos más elevados para atraer compradores.

En ese contexto, los bonos Globales y Bonares podrían sufrir nuevas presiones. El riesgo país, que no consiguió perforar de manera sostenida los 500 puntos básicos, también podría volver a subir.

El analista Alfredo Marentes estimó que un escenario de tasas elevadas podría consolidar un piso de entre 500 y 550 puntos. Si la Fed abriera la puerta a recortes, en cambio, podría retroceder hacia una zona de entre 450 y 480 puntos.

Un dólar más fuerte

Las tasas altas suelen fortalecer al dólar porque aumentan el atractivo de las inversiones denominadas en esa moneda.

Esto podría ejercer presión sobre monedas emergentes como el peso argentino y el real brasileño.

Para Argentina, el riesgo se concentra especialmente en el denominado carry trade, una estrategia mediante la cual los inversores colocan dólares en instrumentos en pesos para aprovechar tasas elevadas y estabilidad cambiaria.

Estos capitales pueden salir rápidamente ante un cambio en las condiciones internacionales, provocando presión sobre el tipo de cambio y las reservas.

Riesgo de salida de capitales

La estabilidad cambiaria argentina se apoyó durante los últimos años en un dólar que avanzó por debajo de la inflación y de las tasas ofrecidas en pesos.

Mientras esa diferencia sea previsible, los inversores pueden mantener sus posiciones. Sin embargo, una suba inesperada de las tasas estadounidenses podría llevarlos a regresar al dólar.

El desarme no afectaría únicamente a Argentina. Los mismos fondos suelen mantener inversiones en varios países de la región, por lo que una salida puede contagiar rápidamente a otros mercados emergentes.

Menor crecimiento y presión sobre las exportaciones

Una política restrictiva también encarece el crédito y reduce el dinero disponible para inversión, consumo y producción.

La economía estadounidense creció a un ritmo anual del 1,5% durante el segundo trimestre de 2026, frente al 2,1% del periodo anterior.

Una desaceleración mayor podría reducir la demanda mundial y afectar los precios de las materias primas.

Para Argentina, esto representa un riesgo porque buena parte de sus exportaciones depende del agro, la minería y la energía.

La deuda estadounidense también genera inquietud

Las tasas de largo plazo volvieron a subir con fuerza. El bono del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó un rendimiento del 5,35%, su nivel más alto en dos décadas.

Analistas de Balanz advirtieron que la situación no responde solamente a la inflación. También influye el aumento de la deuda y el desequilibrio fiscal estadounidense.

La reunión de septiembre será clave para conocer si la Fed eleva sus proyecciones de tasas para 2027 y 2028.

Una Reserva Federal más discreta

Warsh también propuso reducir las señales anticipadas que la Fed ofrece a los mercados mediante la llamada orientación prospectiva.

El funcionario considera que una comunicación excesiva puede condicionar las decisiones y distorsionar las señales financieras.

“Hoy me presento aquí comprometido con una disciplina, no con una decisión”, afirmó al evitar adelantar qué hará la institución en septiembre.

Su mensaje central fue claro: la Fed priorizará la estabilidad de precios, aunque eso implique mantener las tasas altas durante más tiempo.

Para Argentina, el resultado dependerá de la próxima decisión. Una Fed más dura puede fortalecer al dólar, elevar el riesgo país y debilitar los activos locales; una futura flexibilización, en cambio, ofrecería cierto alivio a los mercados emergentes.

Fuente; Infobae

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio