La gigantesca placa que mantiene en alerta sísmica a cuatro países de Sudamérica
La placa de Nazca se introduce debajo de la placa Sudamericana y avanza unos nueve centímetros por año. Este movimiento acumula una enorme tensión que puede liberarse mediante terremotos en Perú, Ecuador, Colombia y Chile.

Una enorme estructura geológica situada bajo el océano Pacífico explica gran parte de la actividad sísmica registrada en la costa occidental de Sudamérica.
Se trata de la placa de Nazca, cuya interacción con la placa Sudamericana afecta principalmente a Perú, Ecuador, Colombia y Chile. Su movimiento constante puede acumular la energía que posteriormente se libera mediante grandes terremotos.
Una superficie de más de 15 millones de kilómetros cuadrados
La placa de Nazca está formada por corteza oceánica y ocupa aproximadamente 15.600.000 kilómetros cuadrados. Se encuentra junto a la costa occidental del continente.
Durante millones de años, su desplazamiento contribuyó a la formación de la cordillera de los Andes. El mismo proceso geológico también estuvo relacionado con algunos de los terremotos más fuertes registrados en la región.
Un avance de nueve centímetros por año
El Instituto de Investigación Geológico y Energético de Ecuador señala que la placa de Nazca se desplaza alrededor de nueve centímetros anuales con respecto a la placa Sudamericana.
El movimiento se produce cuando la corteza oceánica se introduce debajo del continente en un proceso conocido como subducción.
El Instituto Geofísico del Perú identifica esta convergencia entre ambas placas como la principal causa de los terremotos que afectan al territorio peruano.
Cómo se originan los grandes terremotos
En algunas zonas, las placas pueden quedar temporalmente bloqueadas por la fricción, aunque continúan ejerciendo presión entre sí.
Durante ese periodo se acumula una enorme cantidad de energía. Cuando la resistencia de las rocas es superada, se produce un desplazamiento repentino que genera un terremoto.
Este fenómeno puede compararse con dos superficies presionadas entre sí. La tensión aumenta progresivamente, pero resulta imposible saber el momento exacto en que finalmente se deslizarán.
Su influencia sobre la actividad sísmica de Colombia
La placa de Nazca también fue relacionada con el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto.
El Servicio Geológico Colombiano explica que gran parte de la actividad sísmica del país se concentra en la zona del Pacífico por la subducción de la placa de Nazca debajo de la Sudamericana.
Colombia registra alrededor de 2.500 temblores al mes, aunque la mayoría tiene una intensidad tan baja que no llega a ser percibida por la población.
Un movimiento que nunca se detiene
Los terremotos registrados en la región no son acontecimientos aislados. Forman parte de una dinámica geológica permanente que ocurre bajo el territorio y el océano.
La energía puede acumularse durante años o incluso periodos más largos antes de liberarse. Por esa razón, los países ubicados cerca de esta zona mantienen una vigilancia sísmica constante.
Los terremotos todavía no pueden predecirse
Los avances tecnológicos permiten estudiar las fallas, calcular la posible magnitud de un terremoto y estimar la frecuencia con la que puede producirse.
Sin embargo, los científicos todavía no pueden determinar el día ni la hora de un nuevo sismo. El momento en que la energía supera la resistencia de las rocas continúa siendo impredecible.
Antonio Morales Esteban, especialista en ingeniería sísmica de la Universidad de Sevilla, explicó que conocer la existencia de la tensión no permite anticipar cuándo se producirá el deslizamiento.
La vigilancia, la construcción resistente y los planes de emergencia siguen siendo las principales herramientas para reducir los riesgos en una región marcada por el movimiento constante de la placa de Nazca.
Fuente: EL PAIS