El error al regar las plantas que muchos cometen y puede dañarlas sin saberlo
El jardinero José González compartió una serie de recomendaciones para mantener las plantas y el césped en buen estado durante las épocas de calor. Entre sus consejos, destacó que regar antes del amanecer favorece la absorción de agua y ayuda a prevenir enfermedades en las raíces.

El cuidado de las plantas durante los días de altas temperaturas requiere algo más que agua. Según el jardinero José González, muchos de los problemas que afectan a jardines y céspedes se originan por errores muy comunes en la forma y el momento de regar.
El especialista sostiene que modificar algunos hábitos puede fortalecer las raíces, reducir el consumo de agua y mantener la vegetación en mejores condiciones durante el verano.
Regar todos los días no siempre es la mejor opción
Uno de los errores más frecuentes es aplicar pequeñas cantidades de agua diariamente. González explica que esta práctica favorece el desarrollo de raíces superficiales y hace que las plantas sean más vulnerables al calor.
En cambio, recomienda realizar riegos más abundantes en días alternos para que la humedad penetre en profundidad y las raíces crezcan buscando el agua almacenada en el suelo.
La mejor hora para regar
El especialista asegura que el momento ideal para regar es durante la madrugada o antes de la salida del sol. De esta manera, la tierra conserva la humedad durante buena parte del día y las plantas pueden aprovechar mejor el agua.
Por el contrario, regar al mediodía aumenta la evaporación debido a las altas temperaturas, mientras que hacerlo por la noche favorece el exceso de humedad y la aparición de hongos y otras enfermedades.
El césped también necesita cuidados específicos
González también recomienda evitar cortar el césped demasiado bajo. Mantener una altura mínima de unos cuatro centímetros ayuda a proteger las raíces del calor, reduce el estrés de la planta y disminuye la necesidad de riego.
Para el jardinero, pequeños cambios en la rutina de mantenimiento pueden mejorar notablemente la salud del jardín y prolongar la vida de las plantas, especialmente durante las temporadas más calurosas.
Fuente: Clarín