Repsol alerta que la ley europea del metano podría provocar una crisis de suministro de petróleo

El presidente de Fuels Europe y directivo de Repsol, Luis Cabra, advirtió que la futura aplicación de la normativa europea sobre emisiones de metano podría afectar gravemente el abastecimiento de petróleo y gas en la Unión Europea. El sector solicita aplazar la entrada en vigor de parte de la regulación para evitar impactos sobre las refinerías y el suministro energético.

La entrada en vigor de la nueva normativa europea sobre emisiones de metano genera preocupación en la industria energética. Desde Repsol sostienen que las exigencias previstas para los importadores de petróleo y gas podrían comprometer el abastecimiento de crudo en la Unión Europea y afectar el funcionamiento de numerosas refinerías.

El planteamiento fue expuesto por Luis Cabra, presidente de Fuels Europe y directivo de la compañía energética, quien pidió a las autoridades comunitarias revisar el calendario de aplicación de la norma.

La industria teme una reducción del suministro

Según explicó Cabra, gran parte del petróleo que actualmente importa Europa no cumpliría con los nuevos requisitos administrativos establecidos por la regulación, lo que limitaría el acceso al crudo necesario para abastecer a las refinerías.

El directivo advirtió que esta situación podría obligar a numerosas plantas a reducir su producción o incluso detener parte de sus operaciones, afectando tanto el suministro energético como el empleo dentro del sector.

El sector pide aplazar la aplicación de la norma

La industria del refino considera que el problema no radica únicamente en la reducción de las emisiones de metano, sino en la complejidad de los procesos de medición, verificación y certificación exigidos a los productores de petróleo y gas de distintos países.

Por ese motivo, las empresas solicitan a la Comisión Europea posponer durante al menos un año la aplicación de las obligaciones para los importadores, con el objetivo de desarrollar mecanismos que permitan cumplir la normativa sin poner en riesgo el abastecimiento.

España sería uno de los países más afectados

De acuerdo con estimaciones del sector, España tendría una elevada exposición debido al tipo de crudo que procesan sus refinerías, adaptadas durante los últimos años para trabajar principalmente con petróleos pesados.

Si esos suministros dejaran de estar disponibles, las compañías tendrían que recurrir a crudos más ligeros y costosos, incrementando la competencia por un mercado ya tensionado y elevando los costos de producción.

Preocupación por la competitividad europea

Repsol sostiene que la regulación podría generar una desventaja para la industria europea frente a productores de otras regiones del mundo que no enfrentan las mismas exigencias ambientales.

Además, advierte que Europa corre el riesgo de aumentar la importación de combustibles ya refinados en terceros países, elaborados con petróleo que tampoco estaría sujeto a las nuevas obligaciones, lo que, según la empresa, reduciría la competitividad sin alcanzar plenamente los objetivos ambientales.

El debate continúa en Bruselas

Mientras la Comisión Europea analiza medidas para facilitar la implementación de la normativa, buena parte de los Estados miembros y representantes de la industria reclaman una modificación que otorgue mayor seguridad jurídica y evite consecuencias sobre el suministro energético.

El sector energético insiste en que avanzar hacia una reducción de emisiones es un objetivo necesario, aunque considera que la transición debe aplicarse de manera gradual para garantizar el equilibrio entre sostenibilidad, competitividad industrial y seguridad de abastecimiento en Europa.

Fuente: elEconomista.com

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