Un paciente con ELA controla una computadora con la mente tras recibir un implante cerebral de Neuralink

Lee Marten, un canadiense diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), se convirtió en el primer paciente del país con esta enfermedad en recibir un implante cerebral de Neuralink. La tecnología le permite controlar una computadora únicamente con sus pensamientos y abre nuevas expectativas para personas con parálisis.

Un canadiense de 48 años logró controlar el cursor de una computadora únicamente con el pensamiento después de recibir un implante cerebral desarrollado por Neuralink, la empresa de neurotecnología fundada por Elon Musk.

El procedimiento forma parte de un ensayo clínico internacional destinado a personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) o lesiones graves de la médula espinal que han perdido gran parte de su movilidad.

El primer paciente canadiense con ELA

Lee Marten recibió el implante en el Toronto Western Hospital y se convirtió en el primer canadiense con ELA en participar del estudio. Actualmente, es una de las pocas personas en el mundo que utiliza esta tecnología experimental.

Gracias al dispositivo, Marten puede mover el cursor de una computadora, escribir en un teclado digital y realizar distintas acciones sin necesidad de utilizar las manos, únicamente mediante la actividad de su cerebro.

Cómo funciona el implante

El sistema consiste en un chip conectado a más de mil electrodos ultrafinos que se implantan en la corteza motora del cerebro. Estos captan las señales neuronales y las traducen en comandos para controlar dispositivos electrónicos.

La intervención fue realizada con asistencia de un robot de alta precisión diseñado específicamente para este tipo de procedimientos, una tecnología que busca minimizar riesgos y mejorar la exactitud de la cirugía.

Una esperanza frente a una enfermedad sin cura

Marten fue diagnosticado con ELA tras varios años de pérdida progresiva de movilidad. La enfermedad afecta las neuronas responsables del movimiento y, con el tiempo, limita funciones esenciales como caminar, hablar o respirar.

El paciente explicó que aceptó participar del ensayo con la esperanza de conservar una forma de comunicarse con su familia cuando la enfermedad avance, además de contribuir al desarrollo de una tecnología que podría beneficiar a otras personas en el futuro.

Un ensayo bajo seguimiento médico

El estudio clínico continúa bajo estricta supervisión médica y los participantes serán monitoreados durante al menos un año para evaluar tanto la seguridad como el funcionamiento del implante.

Aunque Neuralink ha despertado expectativas por sus avances en neurotecnología, el proyecto también ha generado debates dentro de la comunidad científica sobre sus desafíos técnicos, éticos y médicos. Los especialistas sostienen que todavía serán necesarios más estudios para confirmar la eficacia y seguridad de este tipo de dispositivos a largo plazo.

Fuente: rci

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