¿Plátano o mango en la cena? Un experto explica por qué podrían alterar el descanso
El cardiólogo Aurelio Rojas advierte que frutas como el plátano, la uva, el mango o la piña podrían interferir en la calidad del sueño debido a su impacto en la respuesta insulínica, mientras recomienda opciones más favorables como el kiwi, los arándanos y la manzana.

Cada vez más especialistas analizan cómo la alimentación nocturna influye directamente en la calidad del sueño y en el funcionamiento del organismo durante la noche. En este contexto, el cardiólogo Aurelio Rojas advirtió sobre el consumo de ciertas frutas antes de dormir.
Según el especialista, algunas frutas comúnmente consideradas saludables podrían no ser las más adecuadas para la cena debido a su efecto sobre los niveles de insulina y el descanso nocturno.
Frutas que podrían afectar el sueño
De acuerdo con Rojas, frutas como el plátano, las uvas, el mango o la piña pueden generar una respuesta insulínica más elevada.
Esto, según explica, podría ayudar a conciliar el sueño en algunos casos, pero también provocar un descanso más fragmentado, lo que derivaría en cansancio al despertar.
El experto señala que esta alteración del sueño puede tener efectos acumulativos en el bienestar general y la salud cardiovascular.
El problema no es la fruta, sino el momento
El cardiólogo aclara que no se trata de eliminar estos alimentos de la dieta, sino de entender cómo y cuándo consumirlos.
La clave estaría en evitar ciertos picos de glucosa durante la noche, momento en el que el cuerpo entra en fases de recuperación y descanso metabólico.
Por ello, recomienda prestar atención a la composición de las cenas, especialmente cuando incluyen grandes cantidades de fruta.
Frutas recomendadas para la noche
Entre las opciones más adecuadas para consumir antes de dormir, el especialista destaca el kiwi por su contenido en serotonina y su bajo índice glucémico.
También menciona los arándanos, ricos en antioxidantes y con efecto antiinflamatorio, así como la manzana, que aporta fibra y favorece la digestión sin interferir en el descanso.
Estas alternativas, según el experto, pueden contribuir a un sueño más estable y reparador.
Un enfoque más consciente de la alimentación nocturna
El mensaje principal del especialista apunta a una alimentación más consciente, especialmente en las horas previas al descanso.
Pequeños cambios en la cena, como la elección de frutas con menor impacto metabólico, podrían influir positivamente en la calidad del sueño y en la sensación de energía al despertar.
En este sentido, el enfoque no es restrictivo, sino orientado a mejorar hábitos cotidianos sin eliminar alimentos de la dieta habitual.
Fuente: TRENDENCIAS