Estambul se vistió de gala para presenciar cómo el talento joven del Real Madrid y la solidez de Montella ponen a Turquía a solo 90 minutos de regresar a una Copa del Mundo tras 24 años de ausencia.

Un dominio impulsado por el talento joven
Desde el pitido inicial en el Estadio Tüpras, Turquía dejó claro que no quería especular. Bajo la batuta de Vincenzo Montella, el conjunto otomano exhibió una superioridad técnica liderada por su «tridente de oro» en Europa: Hakan Çalhanoğlu gestionando los tiempos, Kenan Yıldız desequilibrando por banda y un Arda Güler que, pese a su juventud, jugó con la jerarquía de un veterano.
Rumanía, dirigida por el experimentado Mircea Lucescu, planteó un bloque bajo muy compacto. Con figuras de LaLiga como Ionuț Radu y Andrei Rațiu, los rumanos lograron frustrar los ataques locales durante la primera mitad, obligando a Turquía a disparar desde media distancia sin éxito.
El «pase de seda» que rompió el muro rumano
La paridad se rompió en el minuto 53 gracias a una genialidad que justifica por qué media Europa sigue los pasos de Güler. El mediapunta merengue filtró un pase milimétrico desde la zona medular que encontró el desmarque de ruptura de Ferdi Kadıoğlu. El lateral, reconvertido en un puñal ofensivo, controló con precisión y definió ante la salida de Radu para desatar la locura en las gradas.
Tras el gol, el partido se abrió. Yıldız estrelló un balón en el larguero que pudo ser la sentencia, mientras que Rumanía, herida en su orgullo, buscó el milagro. La ocasión más clara para los visitantes llegó en el 78, cuando Nicolae Stanciu aprovechó un balón muerto tras un córner para reventar el poste; el balón recorrió la línea de gol pero se negó a entrar, sentenciando las esperanzas rumanas de volver a un Mundial por primera vez desde Francia 98.
Rumbo a la final de la repesca
Con este 1-0, Turquía avanza a la final de la Ruta C de la repesca europea. Su rival será el vencedor del cruce entre Eslovaquia y Kosovo. De ganar el próximo martes, los otomanos asegurarían su billete para el Mundial 2026, donde podrían cruzarse en el grupo de Paraguay, reeditando viejas glorias internacionales.