La escalada del conflicto bélico entre Irán, Israel y Estados Unidos ha provocado que los precios del crudo alcancen niveles no vistos desde 2022, amenazando la estabilidad económica mundial.

El estallido de los precios y el bloqueo de Ormuz
El mercado energético global ha entrado en una fase de pánico tras la intensificación de los combates en Oriente Próximo. El barril de petróleo Brent, referencia en Europa, y el West Texas Intermediate (WTI), referencia en EE. UU., superaron esta semana la simbólica cifra de los 100 dólares, llegando incluso a tocar picos de 114 y 120 dólares en los mercados de futuros.
El principal motor de esta subida es el riesgo inminente en el Estrecho de Hormuz, una vía marítima vital por la que transita aproximadamente el 20% del crudo mundial. Las amenazas de Irán de bloquear el paso y los ataques documentados a infraestructuras petroleras han reducido el flujo de cargamentos a solo un 10% de su capacidad habitual. Según analistas de Goldman Sachs, si el bloqueo persiste, el precio podría escalar hasta los 150 dólares antes de finalizar el mes de marzo.
Reacción de las potencias y los mercados financieros
La administración de Donald Trump en Estados Unidos ha intentado minimizar el impacto, calificando el aumento como un «costo necesario» para neutralizar las amenazas nucleares de Teherán. Sin embargo, los mercados financieros no comparten el optimismo: Wall Street y las bolsas asiáticas han registrado caídas significativas. El Dow Jones retrocedió más de 800 puntos, mientras que los índices de Tokio, Singapur y Yakarta cerraron en rojo debido al temor de que la inflación se dispare nuevamente.
Para contrarrestar la crisis, los países del G7 y naciones como Corea del Sur y Japón están evaluando la liberación coordinada de sus reservas estratégicas de petróleo. No obstante, la reducción de la producción en países como Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos —quienes han tenido que detener el bombeo porque sus tanques de almacenamiento están llenos al no poder exportar— complica cualquier intento de estabilización inmediata.
Impacto en el consumidor y riesgo de estanflación
El efecto ya se siente en los bolsillos de los ciudadanos. En Estados Unidos, el galón de gasolina ha subido un 16% en una sola semana. En Europa y América Latina, los expertos advierten que este incremento se trasladará rápidamente a los precios de los alimentos y servicios básicos.
Economistas de instituciones como el Royal Bank of Canada (RBC) advierten sobre un posible escenario de estanflación: un periodo de crecimiento económico estancado combinado con una alta inflación. Si el barril se mantiene por encima de los 100 dólares, la recuperación económica post-crisis podría verse seriamente comprometida, forzando a los bancos centrales a mantener las tasas de interés elevadas por más tiempo del previsto.
Fuentes
- El Diario NY: El petróleo supera los 100 dólares por barril tras escalada de la guerra con Irán
- Clarín: La guerra contra Irán: el petróleo supera los 100 dólares y las bolsas caen
- The Guardian: Oil prices could breach $100 a barrel amid Iran war supply disruption
- El País: El barril de petróleo se dispara tras recortes de producción en el Golfo
- Infobae: Guerra en Medio Oriente: el precio del petróleo ya supera los USD 110
- The Hindu: Crude oil prices surpass $114 a barrel as Iran war impedes production