La central obrera argentina paralizará el país en coincidencia con el debate legislativo, marcando un nuevo hito de conflictividad en la gestión libertaria.

La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central sindical de Argentina, ha oficializado la convocatoria a una huelga general de 24 horas para este jueves. La medida de fuerza busca presionar de manera directa sobre la Cámara de Diputados, donde el oficialismo intenta dar media sanción a un polémico proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.

A diferencia de protestas anteriores, esta jornada se caracterizará por ser una «huelga sin calle»; es decir, no se realizarán movilizaciones masivas hacia el Congreso. Esta decisión estratégica surge tras los recientes incidentes frente al parlamento, donde enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad terminaron con el uso de gases lacrimógenos y detenciones, un escenario que la cúpula sindical prefiere evitar para no desviar el foco del reclamo laboral.

El transporte: La clave de la parálisis

La efectividad de este paro está garantizada por la adhesión total de los gremios del transporte. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y La Fraternidad (ferroviarios) han confirmado que no prestarán servicio, lo que impedirá el traslado de millones de trabajadores. A ellos se suman los sindicatos de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que incluyen al gremio de Camioneros y sindicatos aeronáuticos, cancelando vuelos nacionales e internacionales durante toda la jornada.

Los puntos de discordia: ¿Qué se debate en el Congreso?

El rechazo sindical no es una negativa total al cambio, sino a los puntos que consideran «regresivos» para los derechos adquiridos. Entre los ejes más conflictivos se encuentran:

  • Licencias por enfermedad: El oficialismo propuso inicialmente reducir el pago de salarios por ausencias médicas, punto que generó fuertes críticas incluso en sectores aliados.
  • Indemnizaciones y Fondo de Cese: La reforma busca implementar un sistema similar al de la construcción, donde el trabajador aporta a su propio fondo de despido, eliminando la indemnización tradicional.
  • Jornada Laboral y Banco de Horas: Se plantea una flexibilidad que permitiría extender jornadas hasta 12 horas en ciertos marcos, compensándolas con días libres, lo cual es visto por los sindicatos como una pérdida del pago de horas extras.

Un récord de conflictividad

Con esta convocatoria, Javier Milei suma cuatro paros generales en poco más de dos años de mandato. Según analistas políticos, el promedio de huelgas del actual presidente supera al de sus predecesores no peronistas como Mauricio Macri o incluso Raúl Alfonsín en el mismo periodo de tiempo, reflejando una tensión social que no cede ante el ajuste económico y la desregulación del mercado de trabajo.


Fuentes

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE
Scroll al inicio