
Hambre Cero se Expande para Llegar a Más de 7.000 Escuelas en Todo el País
Cobertura total desde el primer día de clases
El Programa Hambre Cero en las Escuelas fue confirmado para implementarse en más de 7.000 instituciones educativas de los 263 municipios del Paraguay, iniciando desde el primer día del ciclo lectivo, previsto para el 23 de febrero de 2026. Esta ampliación representa uno de los despliegues más amplios del plan de alimentación escolar en la historia reciente del país, con el objetivo de garantizar alimentos de calidad para la población estudiantil desde el arranque del año escolar.
Autoridades del Ministerio de Desarrollo Social (MDS) y del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) destacaron la importancia de coordinar esfuerzos interinstitucionales para asegurar que más de un millón de niños y adolescentes reciban comidas nutritivas durante su jornada escolar.
Alianza interinstitucional y logística para la alimentación estudiantil
El ministro Tadeo Rojas (MDS) y su par Luis Ramírez (MEC) se reunieron en la sede del MEC para revisar los últimos detalles logísticos del programa antes del inicio de clases. El enfoque central del encuentro fue fortalecer la coordinación entre ambas carteras y agilizar los procesos de compra, distribución y entrega de alimentos en todo el país.
Rojas resaltó la necesidad de consolidar una “fuerte alianza” entre ambos ministerios para asegurar la eficacia del servicio, mientras que Ramírez instó a los padres a completar las autorizaciones formales en cada institución para que sus hijos puedan acceder al servicio de alimentación escolar.
Resultados previos y avance en la universalización
El programa Hambre Cero inició en agosto de 2024 como una política pública prioritaria enfocada en combatir el hambre durante las jornadas escolares, contribuir a la retención estudiantil y favorecer el aprendizaje de los estudiantes en situación de vulnerabilidad.
Según información oficial, en 2025 el plan ya había ampliado su cobertura a más de 7.050 instituciones educativas beneficiando más de 1.050.000 alumnos, convirtiéndose en una de las iniciativas sociales con mayor impacto en la educación y en las comunidades del país.
Durante el primer año de implementación, el programa no solo aumentó la asistencia y permanencia escolar, sino que además generó efectos positivos en la dinamización de la economía local, mediante la creación de empleos y la incorporación de productos de agricultores familiares en la cadena de provisión alimentaria.
Apoyo internacional y políticas complementarias
Organizaciones internacionales como la FAO y UNICEF han respaldado y colaborado con el gobierno paraguayo en acciones de capacitación y fortalecimiento de la Educación Alimentaria y Nutricional, enmarcadas dentro de la estrategia Hambre Cero. Estas iniciativas buscan no solo proporcionar alimentos, sino también asegurar que los estudiantes adquieran hábitos saludables para mejorar su calidad de vida y rendimiento escolar.
Además, se han desarrollado marcos normativos que establecen lineamientos para la ejecución del programa y la gestión intersectorial, garantizando transparencia, monitoreo y gestión eficiente de los recursos.
Críticas y desafíos pendientes
Pese a los avances, el programa Hambre Cero también ha enfrentado críticas y desafíos logísticos. Medios locales han reportado situaciones en las que algunas escuelas carecían de comedores adecuados o cocinas, obligando a los estudiantes a almorzar en condiciones improvisadas. Esto ha generado llamados a una mayor coordinación entre el MEC y los gobiernos municipales para atender estas deficiencias.
Adicionalmente, debates legislativos han surgido con propuestas para ampliar el uso de recursos del programa, no solo para alimentación sino también para servicios complementarios como transporte escolar gratuito, buscando reforzar la asistencia y permanencia de estudiantes en áreas rurales.
Impacto social y perspectivas futuras
Además de mejorar la nutrición y el rendimiento académico, el Hambre Cero ha sido señalado como un factor relevante en la reducción de la pobreza, contribuyendo a un entorno escolar más equitativo. Un informe reciente del Instituto Nacional de Estadística (INE) destacó que la provisión constante de alimentación escolar ha beneficiado económicamente a las familias y ha impulsado la participación de la agricultura familiar en la cadena de suministro.
Con estas ampliaciones y ajustes operativos, el programa Hambre Cero apunta a consolidarse como una política pública de largo plazo, alineada con metas educativas, nutricionales y sociales del Paraguay.
Fuentes
abc.com.py
paraguaytv.gov.py
masencarnacion.com
fao.org
hambrecero.gobiernodelparaguay.gov.py