
Fin del tratado New START: el mundo entra en una nueva era sin límites nucleares
Por Lys Guerrero – 9 de febrero 2026
El pasado 5 de febrero de 2026 expiró oficialmente el tratado New Strategic Arms Reduction Treaty (New START), el último acuerdo bilateral que limitaba las armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia. Por primera vez en más de cinco décadas, no existe un marco legal que regule los arsenales estratégicos de las dos principales potencias nucleares del mundo. Esta situación abre un panorama cargado de incertidumbre, riesgos geopolíticos y debates sobre la posible reanudación de una nueva carrera armamentista global.
Qué fue el New START y por qué era clave
El New START fue firmado en 2010 entre Barack Obama y Dimitri Medvédev, vigente desde 2011. Su propósito principal fue limitar el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas a un máximo de 1.550 por país, así como también establecer mecanismos de transparencia, inspecciones mutuas y controles verificables sobre sistemas de lanzamiento como ICBM, misiles balísticos lanzados desde submarinos y bombarderos pesados.
Estados Unidos y Rusia juntos poseen más del 80–90% de todos los arsenales nucleares existentes en el mundo, convirtiendo el tratado en el pilar de décadas de estabilidad estratégica post‑Guerra Fría.
A pesar de su importancia histórica, las tensiones crecientes entre Washington y Moscú —incluyendo conflictos como la guerra en Ucrania, sanciones y falta de confianza mutua— erosionaron las condiciones para una extensión o reemplazo del acuerdo.
Qué cambia con la expiración del tratado
1. Sin límites ni verificación legalmente vinculantes
Desde el 5 de febrero de 2026, las restricciones numéricas y los mecanismos de verificación del New START dejaron de estar en vigor. Esto significa que, en teoría:
- No hay límites legales sobre cuántos misiles o ojivas pueden desplegar Estados Unidos y Rusia.
- Ya no existen inspecciones bilaterales ni intercambios de datos obligatorios.
- Se pierde un instrumento confiable de monitoreo y prevención de malentendidos.
Aunque antes de su expiración ambas partes habían suspendido gran parte de las inspecciones (especialmente desde 2023), su fin formal elimina cualquier incentivo jurídico para mantener acuerdos de facto.
Reacciones globales y preocupaciones
Advertencias de la ONU
El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó la expiración como un “momento grave” que amenaza la paz y la seguridad global, al poner fin a décadas de limitaciones entre las principales potencias nucleares.
Llamados de líderes mundiales
El Papa León XIV instó a Rusia y Estados Unidos a restaurar un marco de no proliferación nuclear, advirtiendo que sin acuerdos como el New START el riesgo de una nueva carrera armamentista crece rápidamente.
Posición de China
China, que posee un arsenal más pequeño pero en rápido crecimiento, expresó que lamenta la expiración del tratado y resaltó la necesidad de mantener un sistema global de control de armas.
Riesgos de una nueva carrera armamentista
Expertos e instituciones internacionales han advertido que la ausencia de límites puede llevar a:
- Incrementos en los arsenales nucleares de EE.UU. y Rusia.
- Mayor falta de transparencia y riesgo de error o mal cálculo estratégico.
- Incentivos para que otras potencias (como China, India o incluso estados mediadores) reconsideren sus posturas nucleares.
- Tensiones en regiones sensibles como Europa y el Indo‑Pacífico.
Analistas internacionales han señalado que la expiración reforzaría una lógica de seguridad basada en la acumulación de armas, algo que se pensó superado desde el fin de la Guerra Fría.
Por qué no se renovó y qué podría venir
Estados Unidos propone nuevo enfoque
La administración del Presidente Donald Trump expresó que, en lugar de simplemente extender el New START, busca un acuerdo más amplio que incluya a China, dado el crecimiento de su arsenal nuclear. Sin embargo, Beijing no ha mostrado interés en ingresar a un tratado tripartito bajo las condiciones actuales.
Rusia ofreció prórroga voluntaria
Rusia propuso continuar observando las limitaciones por un año más mientras se negocia un nuevo acuerdo. Washington no respondió formalmente a esta oferta antes del vencimiento legal.
Dificultad para negociar un nuevo tratado
Expertos consideran que establecer un nuevo acuerdo será complejo: requerirá confianza política, mecanismos de verificación actualizados y el compromiso de múltiples actores, algo difícil en el actual clima geopolítico.
Perspectivas y desafíos a futuro
- No proliferación nuclear en riesgo: La expiración del New START ocurre justo en el año de la revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), un instrumento clave para limitar la difusión de armas nucleares.
- Potencial resistencia de terceros países: Sin acuerdos fuertes de desarme nuclear entre las potencias, estados como India, Pakistán o Corea del Norte podrían sentirse menos incentivados a comprometerse con restricciones.
- Oportunidad de reconfiguración: Algunos analistas ven en esta situación una posibilidad para diseñar un marco moderno de control de armas que incluya a China u otros actores en procesos diplomáticos multilaterales.
La expiración del New START marca un punto de inflexión histórico en el control de armas nucleares globales. El mundo entra en una fase sin límites legales para las dos mayores potencias nucleares, lo que genera preocupaciones profundas sobre la estabilidad estratégica, el riesgo de armamentismo y la seguridad internacional. Aunque existe voluntad de algunos sectores para negociar nuevos acuerdos, las complejidades geopolíticas actuales plantean enormes desafíos. El futuro del régimen global de no proliferación depende, en gran medida, de cómo se aborden estas tensiones en los próximos meses y años.