
Fin del Nuevo START: Rusia se declara lista para cualquier escenario y crece la incertidumbre global sobre el control nuclear
Tras la expiración del tratado de control de armas estratégicas entre Estados Unidos y Rusia, Moscú afirma estar preparada para actuar con responsabilidad, aunque se abren interrogantes sobre una nueva carrera armamentista y un vacío de restricciones nucleares por primera vez en décadas.
La postura de Rusia: preparación ante cualquier desenlace
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, sostuvo que Rusia está lista para afrontar cualquier escenario tras el fin del tratado de reducción de armas estratégicas conocido como START III o Nuevo START, que venció el 5 de febrero de 2026. Lavrov recalcó que Moscú actuaría con prudencia y no de manera impulsiva pese al vacío legal dejado por el pacto, enfatizando la soberanía de Rusia y su voluntad de continuar el diálogo si hay claridad desde Estados Unidos.
Rusia enfatiza que la seguridad estratégica no permite “vacíos de poder ni chantajes”, y aclara que sus decisiones futuras dependerán del análisis de la política militar estadounidense y del contexto global, con el objetivo de evitar escaladas no deseadas.
Además, el Kremlin reiteró que cualquier extensión del tratado pendiente debía ser formal, rechazando soluciones informales o declaraciones no vinculantes.
La reacción de Estados Unidos: nuevas propuestas y condiciones
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump descartó prolongar el viejo marco de control nuclear, calificándolo como un acuerdo obsoleto. Trump ha planteado la idea de crear un nuevo pacto nuclear que incluya también a China, argumentando que la situación actual —con arsenales en expansión fuera del control existente— exige una “arquitectura más amplia y eficaz” para enfrentar las amenazas de hoy.
En conferencias internacionales, funcionarios estadounidenses han señalado que el tratado caducado no cubre aspectos claves como armas nucleares tácticas o la falta de transparencia del arsenal chino, por lo que proponen que cualquier nuevo pacto incluya a Beijing para ser realmente efectivo.
Además, tras el vencimiento del Nuevo START, Washington y Moscú acordaron reanudar el diálogo militar de alto nivel, suspendido en 2021, lo que podría allanar el camino para futuras conversaciones sobre control de armas.
Impacto global: críticas, alarmas y riesgos
Fin de décadas de control nuclear
El Nuevo START fue el último acuerdo de control nuclear vinculante entre las dos principales potencias nucleares del mundo. Firmado en 2010 y extendido en 2021, imponía límites a 1.550 ojivas nucleares estratégicas y sistemas de lanzamiento para cada lado, con mecanismos de inspección y verificación que promueven transparencia.
Con su expiración, no existe un marco legal que limite actualmente los arsenales estratégicos de Estados Unidos y Rusia, algo sin precedentes desde la Guerra Fría. Expertos advierten que esto puede llevar a un debilitamiento del control sobre las armas nucleares y abrir la puerta a una potencial nueva carrera armamentista nuclear.
Preocupaciones de la ONU
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el vencimiento del tratado como un “momento grave”, señalando que es la primera vez en más de 50 años que las dos mayores potencias nucleares no están sujetas a restricciones vinculantes sobre sus arsenales estratégicos. Guterres urgió a reanudar negociaciones lo antes posible para recomponer un marco de control nuclear que reduzca riesgos globales.
Riesgos de un nuevo contexto estratégico
Con el fin del Nuevo START:
- Estados Unidos y Rusia ya no tienen límites legales sobre sus arsenales nucleares estratégicos ni mecanismos de verificación.
- La transparencia mutua, antes garantizada por inspecciones e intercambio de datos, queda sin respaldo jurídico.
- Se estima que juntos poseen más del 80% de las ojivas nucleares del mundo, con arsenales que suman decenas de miles de cabezas nucleares entre ambas potencias.
Expertos en seguridad advierten que la ausencia de tal marco puede incrementar las posibilidades de malentendidos, escaladas accidentales o despliegues de armas sin límites claros, complicando la estabilidad internacional.
Un mundo en transición estratégica
El fin del tratado START III marca un hito en la política nuclear mundial. Rusia sostiene su postura de responsabilidad pero preparada para cualquier escenario, Estados Unidos quiere reinventar el marco de control con nuevos actores, y la comunidad internacional observa con preocupación el vacío normativo que deja la expiración del acuerdo más importante en décadas.
La falta de mecanismos de verificación legalmente vinculantes y la ausencia de acuerdos inmediatos que lo sustituyan suponen un desafío para la seguridad global, con llamados urgentes a revitalizar el diálogo y a construir acuerdos más amplios que incluyan a otras potencias nucleares.