
Una nueva investigación científica sugiere que los seres humanos llegamos al mundo con una capacidad biológica preinstalada para procesar el ritmo, mientras que la percepción melódica requiere tiempo y exposición para desarrollarse.
Un hallazgo sobre la mente musical temprana
Un estudio reciente, publicado en febrero de 2026 en la prestigiosa revista científica PLOS Biology, ha arrojado nueva luz sobre los orígenes de la musicalidad humana. La investigación concluye que los bebés nacen con la capacidad intrínseca de percibir y predecir patrones rítmicos, pero carecen, en sus primeros días de vida, de la habilidad para procesar la información melódica de la misma manera.
Este descubrimiento desafía la noción de que la música se percibe como un todo unificado desde el nacimiento, sugiriendo en cambio que nuestro cerebro procesa estos dos componentes fundamentales (ritmo y melodía) a través de mecanismos evolutivos y de desarrollo distintos.
Bach y el cerebro del recién nacido: La metodología
Para llegar a estas conclusiones, un equipo internacional de investigadores, liderado por la neurocientífica Roberta Bianco (del Instituto Italiano de Tecnología) y con la participación del profesor Henkjan Honing (de la Universidad de Ámsterdam), llevó a cabo un experimento con 49 recién nacidos con menos de 48 horas de vida.
Dado que no se puede pedir a un bebé que describa lo que oye, los científicos aprovecharon una ventana de oportunidad única: analizaron la actividad neuronal de los bebés mientras dormían. Utilizando electroencefalografía (EEG), midieron las ondas cerebrales de los pequeños mientras escuchaban música.
La selección musical no fue aleatoria; se utilizaron composiciones de Johann Sebastian Bach. Los investigadores presentaron a los bebés las piezas originales y versiones manipuladas donde se alteraba el ritmo o la melodía. El objetivo era observar si el cerebro del bebé mostraba una «señal de sorpresa» o error de predicción cuando la música se desviaba de lo esperado.
El ritmo como «caja de herramientas biológica»
Los resultados fueron contundentes. Cuando el patrón rítmico de la música se interrumpía o cambiaba inesperadamente, los cerebros de los recién nacidos emitían una respuesta clara de sorpresa. Esto indica que, incluso con solo horas de vida, los bebés ya habían formado una expectativa sobre cuándo debía caer el siguiente «golpe» o nota rítmica.
«El ritmo parece ser parte de nuestra caja de herramientas biológica», explican los autores. Esta capacidad se considera evolutivamente antigua, probablemente compartida con otros primates y crucial no solo para la música, sino para el desarrollo del lenguaje y la comunicación temprana.
La melodía: Una habilidad que se cultiva
Por el contrario, cuando los investigadores alteraron la melodía (cambiando el tono o desordenando las notas) manteniendo el ritmo intacto, el cerebro de los recién nacidos no mostró ninguna reacción significativa de sorpresa.
Esto sugiere que la capacidad de anticipar cómo debe fluir una melodía no es innata. A diferencia del ritmo, la percepción melódica parece ser una habilidad aprendida que el cerebro adquiere gradualmente a través de la exposición a los sonidos del entorno y la cultura musical en la que crece el niño. Mientras que el ritmo nos viene «de fábrica», la melodía es un «software» que instalamos con la experiencia.
Implicaciones del estudio
Este hallazgo ayuda a comprender cómo se construye el sistema auditivo humano. Saber que el procesamiento rítmico está presente desde el inicio apoya la idea de utilizar la música y el ritmo como herramientas tempranas para estimular el desarrollo cognitivo y lingüístico en bebés, incluso en aquellos nacidos prematuramente o con riesgo de problemas de desarrollo.
Fuentes
- Estudio Original (PLOS Biology):Human newborns form musical predictions based on rhythmic but not melodic structure.
- Noticia original (Última Hora):Los bebés nacen con sentido del ritmo aunque no de la melodía, según estudio.
- Comunicado de prensa científico (EurekAlert! / AAAS):Babies are born with a sense of rhythm, study suggests.
- The Guardian (Cobertura internacional):‘Part of our biological toolkit’: newborn babies can anticipate rhythm in music.
- Science News:Babies brains’ can follow a beat as soon as they’re born.