
“Amar no es azar: Gabriel Rolón explica por qué nos enamoramos de quienes repetimos lo aprendido”
Reflexiones del psicoanalista argentino sobre el amor, las heridas emocionales y los patrones que sostenemos en las relaciones sentimentales
El amor, esa emoción que mueve la vida de millones de personas, no siempre es tan simple o espontáneo como muchas personas imaginan. Para el prestigioso psicoanalista y escritor argentino Gabriel Rolón, enamorarse no es una experiencia aleatoria ni basada únicamente en atracción instantánea, sino algo que se aprende desde la infancia y se replica, muchas veces, de manera inconsciente en la vida adulta. Sus reflexiones, compartidas recientemente a través de redes sociales y entrevistas, ofrecen una mirada profunda sobre por qué solemos enamorarnos de personas que nos hacen daño o repetir relaciones insatisfactorias.
“No te enamoras de cualquiera”: el amor como aprendizaje
Rolón plantea que el amor no es algo con lo que se nace, sino que se aprende observando, especialmente durante la infancia. Según el especialista, nuestros primeros modelos de vínculo —lo que vimos entre figuras clave como nuestros padres o cuidadores— se instalan como un patrón emocional que luego buscamos en nuestras relaciones adultas.
“Uno no se enamora de cualquiera. Te enamoras de alguien que tiene un rasgo que ya venías amando desde siempre”, afirma Rolón, destacando que esto ocurre porque el amor se internaliza a través de la observación de los vínculos que nos rodearon cuando éramos niños.
Este enfoque rompe con la idea del amor como algo puramente inesperado o guiado solo por la química y sugiere que las experiencias afectivas tempranas marcan profundamente nuestras elecciones amorosas posteriores.
De la infancia al corazón: ¿por qué elegimos quien nos lastima?
Una de las preguntas más frecuentes en consultas psicológicas es: ¿por qué sigo eligiendo parejas que terminan haciéndome daño? Para Rolón, una parte de la respuesta se encuentra en cómo aprendimos a amar desde pequeños.
Si una persona creció observando indiferencia, dolor, maltrato emocional o relaciones marcadas por sufrimiento, es posible que su propia concepción de amor esté asociada a ese patrón, aunque sea dañino.
En este sentido, el psicoanalista sostiene que:
- Repetimos lo conocido, incluso cuando sabemos que nos hace daño.
- La autoestima juega un papel clave: si no creemos que merecemos un vínculo sano y respetuoso, tenderemos a aceptar algo menos.
- Elegimos inconscientemente características familiares, aunque estas no nos proporcionen bienestar emocional.
El dolor y el amor: una relación compleja
Según Rolón, el ser humano lleva dentro de sí una tendencia al sufrimiento emocional, y esto se refleja de múltiples maneras en nuestras vidas afectivas. Incluso cuando alguien no fuma, bebe o come de más, puede enamorarse de quien lo lastima, repitiendo un patrón de dolor como si fuera familiar o conocido.
Este enfoque invita a cuestionar ideas románticas tradicionales como “el amor lo puede todo” o “si duele es porque es amor verdadero”, y a pensar que no todo vínculo afectivo que sentimos merece ser vivido o sostenido.
Perspectivas complementarias: el amor, la vulnerabilidad y el poder emocional
Más allá de estos aprendizajes infantiles, otras reflexiones de Rolón ayudan a profundizar sobre el amor como fenómeno emocional:
- Amar implica otorgar poder emocional al otro, ya que al enamorarnos exponemos nuestras vulnerabilidades y nuestra sensibilidad más íntima.
- El verdadero amor, plantea el psicoanalista, no se basa en la necesidad, sino en el deseo consciente de compartir la vida sin depender del otro para existir.
Estas ideas complementan la noción de aprendizaje afectivo, subrayando cómo la gestión emocional interna —incluida la autoestima y la forma de relacionarnos con nuestras propias necesidades— influye profundamente en la calidad de nuestras relaciones.
¿Se puede cambiar la forma de amar?
Aunque la infancia marca un punto de partida, Rolón y otros especialistas coinciden en que el aprendizaje afectivo no está congelado en el pasado. Es posible volver a aprender a amar desde el autoconocimiento, la terapia y la reflexión consciente sobre lo que buscamos y merecemos en nuestras relaciones sentimentales.
Este proceso implica:
- Identificar patrones repetitivos de relación.
- Comprender cómo se formaron esas ideas sobre el amor.
- Trabajar la autoestima y el reconocimiento del valor personal.
- Elegir vínculos que respeten el bienestar y los sueños compartidos.
Amar con conciencia, no con autoexigencia
La mirada de Gabriel Rolón ofrece una lectura profunda y humanista del amor, que va más allá del ideal romántico. En lugar de verlo como algo mágico o azaroso, lo propone como un fenómeno profundamente arraigado en nuestra historia emocional, que puede transformarse con conciencia y voluntad.
En definitiva, el amor no es solo lo que sentimos, sino lo que aprendimos a sentir, y entender eso puede ser la puerta para construir vínculos más saludables, respetuosos y satisfactorios.
Fuentes
Huffington Post: Amar es otorgar poder emocional al otro
20minutos.es: Gabriel Rolón: “Uno no se enamora de cualquiera”
La Vanguardia: Gabriel Rolón y el aprendizaje del amor