
EE. UU. advierte con el uso de la fuerza si Venezuela no cumple los requisitos de Washington
Marco Rubio comparece ante el Senado y mantiene abierta la opción militar en medio de tensiones políticas
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este miércoles 28 de enero de 2026 ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que la administración del presidente Donald Trump está “preparada para usar la fuerza” contra Venezuela si otros medios diplomáticos y de presión no logran la cooperación esperada del Gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez.
Rubio detalló los planes ante los legisladores, defendiendo la política estadounidense tras la caída del expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y la captura de este por fuerzas estadounidenses. El jefe de la diplomacia insistió en que, por ahora, no se planifica una intervención militar inmediata, pero dejó claro que la opción no está descartada.
Advertencia clara sobre cooperación política y económica
Rubio explicó que Estados Unidos vigilará de cerca el nivel de colaboración entre las autoridades venezolanas interinas y Washington, especialmente en áreas clave como:
- Acceso al sector petrolero venezolano para empresas estadounidenses.
- Uso de los ingresos del petróleo para financiar servicios públicos esenciales en Venezuela.
- Reducción de apoyos a países aliados como Cuba.
- Reconciliación nacional con participación de distintos sectores políticos y sociales.
El secretario afirmó que “estamos preparados para usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos no rinden resultados”, aunque señaló que no cree necesaria una acción militar si las negociaciones avanzan adecuadamente.
Rubio: no hay intención actual de intervención, pero la puerta queda abierta
Durante su testimonio, Rubio enfatizó que no hay planes concretos de enviar tropas adicionales ni de iniciar una campaña militar de amplio alcance en Venezuela. Aseguró que la única presencia militar estadounidense en el país son Marines encargados de seguridad en la embajada, y que no existe intención de “invadir o ocupar Venezuela”.
Aún así, el secretario de Estado sostuvo que el presidente Trump, como comandante en jefe, no puede “descartar ninguna opción” para defender los intereses de Estados Unidos si surgiera una amenaza significativa.
Reacciones y contexto adicional
1. División interna en Estados Unidos
La advertencia generó debates en el Congreso. Algunos legisladores demócratas han cuestionado la autoridad ejecutiva para decidir acciones militares sin mandato claro del Congreso, mientras que varios republicanos respaldan firmemente la postura de Rubio.
2. Nicolás Maduro y el impacto político
El derrocamiento y captura de Nicolás Maduro ha profundizado la crisis política en Venezuela, dejando al país en una situación de transición incierta. La administración estadounidense sostiene que la medida fue una operación de “aplicación de la ley” y no una invasión militar.
3. Presión internacional
Diversas organizaciones y países han expresado preocupación por el uso de la fuerza en asuntos internos de Venezuela. Sectores de la comunidad internacional han pedido una solución pacífica y negociada que respete la soberanía venezolana, aunque la situación sigue siendo tensa.
¿Qué sigue en las relaciones entre EE. UU. y Venezuela?
Rubio anticipó que la Casa Blanca continuará trabajando con líderes de la oposición venezolana, como María Corina Machado, a la vez que evalúa el grado de cooperación del Gobierno interino de Rodríguez. La expectativa de Washington es avanzar hacia una transición política que incluya elecciones y apertura económica, pero condicionada al cumplimiento de las expectativas estadounidenses.
En términos geopolíticos, esta advertencia marca un punto de tensión mayor en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, en un momento en que cuestiones energéticas, de seguridad regional y de influencia internacional están todas en juego.