
El gobierno de Lula da Silva interviene como potencia protectora bajo la Convención de Viena, luego de que Lima rompiera lazos con la administración de Claudia Sheinbaum por el asilo a Betssy Chávez.
En un movimiento que subraya la profundidad de la crisis diplomática entre México y Perú, la bandera de Brasil comenzó a ondear este fin de semana en la sede de la embajada mexicana en el distrito de San Isidro, en Lima. El Gobierno de Brasil, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, ha asumido formalmente la representación de los intereses diplomáticos de México en territorio peruano, una medida excepcional en el derecho internacional que busca salvaguardar los bienes y archivos de una nación cuando los lazos bilaterales se quiebran.
El origen del conflicto: El asilo de Betssy Chávez
La ruptura definitiva ocurrió el pasado 3 de noviembre de 2025, cuando el gobierno peruano —actualmente liderado por José Jerí— decidió cesar relaciones con México. El detonante fue la concesión de asilo político por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum a Betssy Chávez, ex primera ministra durante el mandato de Pedro Castillo. Perú calificó este acto como una «injerencia inaceptable» en sus asuntos internos, mientras que México defendió su tradición de asilo, calificando la reacción de Lima como «excesiva y desproporcionada».
El rol de Brasil y el marco legal
Bajo el amparo del Artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, un tercer Estado puede asumir la protección de los intereses de un país enviado y de sus archivos si se produce una ruptura de relaciones. Brasil ha aceptado esta responsabilidad con el consentimiento expreso del gobierno peruano.
Las funciones de Brasil se limitarán estrictamente a:
- Custodia de inmuebles: Protección de la cancillería y la residencia oficial del jefe de misión.
- Resguardo de archivos: Asegurar la inviolabilidad de los documentos oficiales y bienes de la misión mexicana.
- Representación de intereses: Actuar como canal de comunicación diplomática en temas críticos, aunque no incluirá funciones consulares (atención a ciudadanos) ni trámites económicos directos.
Un patrón regional de mediación
No es la primera vez que la diplomacia brasileña ejerce este rol de «puente» en la región. Recientemente, Brasil también asumió la representación de los intereses de Perú en Venezuela y, anteriormente, la de Argentina en Caracas. Esta postura consolida al gobierno de Lula como un mediador clave en los conflictos ideológicos que han fragmentado las relaciones en América Latina en los últimos años.
A pesar de este paso, la situación de Betssy Chávez, quien permanece dentro de la sede diplomática (ahora bajo custodia brasileña), sigue siendo un punto de fricción, ya que Perú se niega a otorgar el salvoconducto necesario para que pueda abandonar el país hacia México.
Fuentes
- El Financiero (México): Crisis México-Perú: Brasil asume la representación de la embajada mexicana en Lima
- El País (América): Brasil asume la embajada de México en Perú tras la crisis entre los dos países
- Europa Press: Brasil asume la representación diplomática de México en Perú tras la crisis por el asilo a Betssy Chávez
- TeleSUR: Brasil asume representación diplomática de México en Perú
- Agencia Xinhua: Gobierno de México confirma que Brasil asume su representación diplomática en Perú