
Octavo atentado en estancia de Yasy Cañy genera alarma por posible actividad de grupos armados
Explosivo detonado a distancia pone en riesgo la vida del administrador
Yasy Cañy, Canindeyú – Este martes 20 de enero de 2026 se registró el octavo atentado con explosivos contra un establecimiento rural en Yasy Cañy, lo que ha generado preocupación entre productores y autoridades por la posible presencia de grupos armados en la zona norte del país. El hecho ocurrió en la estancia Agrobiogranos SA, propiedad del administrador Osmar Tamay, quien resultó ileso por segundos luego de que un artefacto estallara en el camino que habitualmente utiliza.
Según informes preliminares, el explosivo fue activado mediante un sistema de cables, lo que indica que fue accionado a distancia, desde un área boscosa cercana. “Nosotros ya no sabemos qué hacer. Esto no es obra de campesinos sin tierra. Colocar bombas requiere entrenamiento. Estas personas actúan como una célula terrorista profesional”, señaló Tamay, destacando que desde hace tres años su estancia y los trabajadores viven bajo amenazas constantes.
Investigación fiscal-policial y vínculos con grupos armados
Una comitiva fiscal-policial, encabezada por el fiscal Rodrigo Giandinotto, se desplazó al lugar para realizar las primeras diligencias, acompañado por peritos de criminalística de la Policía Nacional. El fiscal indicó que la investigación está en una etapa inicial y no se puede confirmar ni descartar la vinculación directa con el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), aunque manejan información sobre la existencia de armas largas y cortas en poder del grupo que actúa en la zona.
El atentado se produjo pocas horas antes de la presentación de la acusación contra Rubén Villalba, detenido y señalado como presunto líder de un grupo de “sintierras armados”, lo que hace suponer que la acción pudo tener una finalidad intimidatoria vinculada a procesos judiciales en curso.
Patrón de violencia y clima de terror en Canindeyú
El administrador de Agrobiogranos SA informó que no solo su estancia ha sido objetivo de ataques, sino que otras propiedades como Sanabria Cué y San Rafael también han sufrido incursiones violentas. Los ataques incluyen panfletos con amenazas, disparos y ocupaciones temporales, generando un clima de terror para los productores y trabajadores de la región.
La situación en Yasy Cañy refleja un patrón de violencia rural persistente en el norte de Paraguay, donde grupos armados han recurrido a explosivos, secuestros y ataques con armas de fuego, afectando la seguridad de los habitantes y la producción agropecuaria.
Autoridades mantienen máxima prioridad en la investigación
El Ministerio Público y la Policía Nacional afirmaron que el caso se maneja con máxima prioridad, dadas las características del ataque y el historial de violencia en la zona. “Sabemos que cuentan con armamento y realizan incursiones violentas en establecimientos ganaderos. Por eso el caso es tratado con máxima prioridad”, declaró el fiscal Giandinotto, quien reiteró la necesidad de recabar más elementos para identificar a los responsables y determinar posibles vínculos con organizaciones terroristas.
Mientras tanto, los propietarios y trabajadores rurales viven en constante temor, a la espera de respuestas efectivas por parte del Estado ante una escalada de violencia que, según denuncian, no ha recibido medidas concretas de protección.
Contexto histórico de violencia rural en Canindeyú
- En los últimos años, se han registrado ataques con disparos y amenazas en otras estancias de Yasy Cañy, generando un clima de inseguridad permanente.
- Grupos armados y ocupaciones irregulares han sido documentados en la región, vinculados en ocasiones con conflictos por tierra y acciones de presión política.
- El EPP y otros grupos insurgentes han operado históricamente en el departamento de Canindeyú y zonas vecinas, afectando a productores, trabajadores y comunidades rurales.