
Trump invita a Putin y Lukashenko a integrar la “Junta de la Paz” para Gaza y genera tensión diplomática
Una iniciativa estadounidense que busca redefinir la gobernanza del conflicto palestino-israelí
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en marcha una controvertida iniciativa internacional al invitar a los mandatarios de Rusia y Bielorrusia, Vladímir Putin y Aleksandr Lukashenko, a formar parte de la denominada “Junta de la Paz”, un nuevo organismo que tendrá como misión inicial supervisar la reconstrucción y la administración política de la Franja de Gaza tras la entrada en vigor de la tregua entre Israel y Hamás.
La propuesta, presentada oficialmente por la Casa Blanca el pasado viernes, va más allá del conflicto en Gaza. Según documentos preliminares y declaraciones del propio Trump, el organismo aspira a convertirse en una plataforma permanente para la resolución de conflictos internacionales, lo que ha generado inquietud en varias capitales europeas y en el seno de las Naciones Unidas.
Qué es la Junta de la Paz y cómo funcionaría
La Junta de la Paz fue concebida por la administración Trump como una organización internacional bajo liderazgo directo de Estados Unidos. Trump presidirá el organismo y contará con un núcleo reducido de figuras clave, entre ellas su enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner, quien ya tuvo un rol destacado en anteriores iniciativas diplomáticas en la región.
De acuerdo con un borrador del estatuto al que tuvieron acceso medios internacionales, la Junta tendrá amplias competencias en materia de gobernanza, reconstrucción institucional y supervisión política. Aunque su foco inicial será Gaza, el documento contempla la posibilidad de que el organismo intervenga en otros conflictos globales una vez cumplido ese primer objetivo.
El diseño institucional otorga a Trump un poder significativo: podrá invitar o excluir miembros del organismo, salvo que una mayoría de los integrantes vote en contra. Además, la membresía tendrá una duración limitada de tres años, prorrogable únicamente para aquellos países que aporten una contribución financiera de al menos 1.000 millones de dólares.
Rusia evalúa la invitación, Bielorrusia la celebra
El Kremlin confirmó oficialmente que Vladímir Putin recibió la invitación de la Casa Blanca. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que Moscú está analizando los detalles de la propuesta y que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre la participación de Rusia en la Junta.
La invitación se produce en un contexto delicado para las relaciones entre Washington y Moscú, marcadas por la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales. Para el Kremlin, la prioridad estratégica sigue siendo que Estados Unidos reduzca o abandone su apoyo a Kiev, por lo que la Junta de la Paz es observada como una posible vía de negociación indirecta.
Muy diferente fue la reacción de Bielorrusia. El presidente Aleksandr Lukashenko expresó su disposición inmediata a integrarse al organismo y manifestó su deseo de que la Junta amplíe su mandato y se convierta en una herramienta central de una “nueva arquitectura de seguridad global”. Desde Minsk interpretaron la invitación como un reconocimiento político al liderazgo del mandatario bielorruso y al reciente acercamiento con Washington.
Este acercamiento se consolidó tras la liberación de más de un centenar de presos políticos por parte del régimen bielorruso, a cambio del levantamiento de sanciones estadounidenses sobre la potasa, un mineral estratégico para la economía del país.
Francia marca distancia y alerta sobre el rol de la ONU
Francia fue uno de los primeros países en expresar públicamente sus reservas. El entorno del presidente Emmanuel Macron confirmó que París fue invitada a integrar la Junta de la Paz, pero adelantó que, por el momento, no tiene intención de aceptar.
Según fuentes oficiales francesas, el marco jurídico propuesto plantea interrogantes de fondo sobre el respeto a los principios y a la estructura de las Naciones Unidas. En particular, preocupa que la nueva Junta pueda socavar el papel central de la ONU como espacio legítimo de deliberación y resolución de conflictos internacionales.
Francia reiteró su compromiso con un alto el fuego duradero en Gaza, con un horizonte político creíble tanto para los palestinos como para los israelíes, y con un multilateralismo eficaz basado en los organismos internacionales existentes.
La ONU responde con cautela
Sin mencionar directamente a Trump ni a la Junta de la Paz, el secretario general de la ONU, António Guterres, publicó un mensaje en el que reivindicó el papel de la Asamblea General como el principal foro de la comunidad internacional.
En su declaración, Guterres subrayó que durante ocho décadas la ONU ha sido el espacio donde las naciones se reúnen para promover la paz, el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos, y remarcó que la cooperación multilateral sigue siendo esencial para afrontar los desafíos globales.
El mensaje fue interpretado por analistas diplomáticos como una respuesta indirecta a la iniciativa estadounidense y una advertencia sobre los riesgos de crear estructuras paralelas al sistema multilateral.
Israel y otros países, en silencio o a la espera
Israel también recibió una invitación formal para unirse a la Junta de la Paz, según confirmaron fuentes citadas por la agencia Reuters. Sin embargo, el Gobierno de Benjamín Netanyahu no ha aclarado si aceptará participar.
La ambigüedad israelí se suma a la de otros países invitados, entre ellos varias potencias regionales y líderes de América Latina y Oriente Medio, que aún evalúan el alcance real del organismo y sus implicancias políticas y financieras.
Una iniciativa ambiciosa y controvertida
El anuncio de la Junta de la Paz coincide con la entrada en vigor de la segunda fase de la tregua acordada entre Israel y Hamás, mediada por Estados Unidos. La hoja de ruta impulsada por Trump contempla un cese total de las hostilidades, el desarme de Hamás y la retirada progresiva de las tropas israelíes de Gaza.
No obstante, la fuerte centralización del poder en manos del presidente estadounidense y la posibilidad de extender el mandato del organismo a otros conflictos han despertado críticas entre diplomáticos y expertos, que advierten sobre una diplomacia personalizada y alejada de los consensos multilaterales tradicionales.
Fuentes y enlaces
- El País – Trump ofrece a Putin y Lukashenko formar parte de la Junta de la Paz que gobernará Gaza
https://elpais.com/internacional/2026-01-19/trump-ofrece-a-putin-un-puesto-en-la-junta-de-paz-que-dirigira-gaza.html - Reuters – World leaders show caution over Trump’s proposed Gaza peace board
https://www.reuters.com/world/europe/world-leaders-show-caution-trumps-broader-board-peace-amid-fears-un-2026-01-18/ - The Guardian – Kremlin says Putin invited to join Trump’s Gaza ‘board of peace’
https://www.theguardian.com/world/2026/jan/19/kremlin-says-putin-invited-join-trump-gaza-board-of-peace