
Zanny Medina, la bailarina paraguaya que desafía el equilibrio con 17 botellas sobre la cabeza
Desde Villarrica al mundo: disciplina, tradición y proyección internacional de una artista del folclore paraguayo
Nueva York / Paraguay.
La danza folclórica paraguaya tiene en Zanny Medina a una de sus máximas exponentes contemporáneas. Con apenas 29 años, la bailarina oriunda de Villarrica se ha vuelto viral en redes sociales por una habilidad que asombra dentro y fuera del país: bailar con 17 botellas sobre la cabeza, manteniendo equilibrio, gracia y precisión, en una de las expresiones más emblemáticas de la cultura tradicional paraguaya.
La artista fue entrevistada por Francisca Segovia en Radio Tribuba, desde Nueva York, donde compartió su historia, su formación, los desafíos físicos de esta disciplina y sus sueños de llevar la danza paraguaya a escenarios internacionales.
Una pasión que comenzó a los tres años
Zanny Medina inició su camino en la danza a una edad muy temprana. Según relató en la entrevista, comenzó a bailar con tan solo tres años, impulsada por su madre, quien la introdujo al mundo del arte folclórico. A los cinco años empezó a practicar el equilibrio con botellas, y a los seis realizó su primera presentación oficial en un concurso.
Desde entonces, su progreso fue constante: cada año sumó una botella más, hasta llegar al número actual de 17, una cifra que muy pocas bailarinas han alcanzado.
El desafío físico y mental detrás del arte
Lejos de ser un simple espectáculo visual, la danza con botellas requiere una preparación rigurosa. Medina explicó que la primera botella pesa aproximadamente un kilo y medio, ya que contiene arena, mientras que cada una de las siguientes alcanza alrededor de 520 gramos. El armado de la torre demanda la asistencia de varias personas y un control absoluto del cuerpo.
A pesar de los años de experiencia, la bailarina confesó que antes de cada presentación siente un “cosquilleo”, aunque el miedo ya no forma parte del proceso. “Son muchos años de ensayo. No es fácil, pero ya le tomé el hilo”, afirmó.
Formación, docencia y compromiso cultural
Zanny se formó en la Escuela Municipal de Danza de Villarrica, donde estudió desde los tres hasta los diecisiete años. Actualmente es profesora de danza, integra un elenco artístico y combina su vocación con su trabajo como asesora comercial.
En Paraguay, explicó, el uso de la botella en la danza folclórica es casi obligatorio dentro de la formación, especialmente para las mujeres. Históricamente, esta práctica estuvo asociada al rol femenino, mientras que los hombres utilizaban canastos o cargas tradicionales, pero no botellas.
Proyección internacional y nuevos desafíos
Entre sus planes a futuro, Medina comentó que se postuló recientemente al Premio Respuestas y que su gran meta es alcanzar las 20 botellas. Además, quedó abierta la posibilidad de presentarse en Nueva York, tras la propuesta de ser contactada con el Centro Paraguayo de Nueva York, con miras a participar en eventos culturales durante el próximo año.
“Con gusto iría a representar a nuestro país. Nuestra danza es algo único”, expresó.
Un mensaje para las familias y las nuevas generaciones
Durante la entrevista, la bailarina alentó a padres y madres a apoyar a sus hijos en el arte. “La danza empieza como un pasatiempo, pero con el tiempo se convierte en amor y disciplina. Es un camino saludable y formativo”, señaló.
Finalmente, invitó al público a seguir su trabajo en redes sociales, donde continúa compartiendo ensayos y presentaciones que despiertan admiración en toda la región.