El primer ministro Mark Carney admite la complejidad y apuesta por reconstruir el vínculo comercial

Contexto general
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, participó en la cumbre de la Cooperación Económica Asia‑Pacífico (APEC) realizada en Corea del Sur y tuvo un encuentro bilateral con el presidente chino Xi Jinping. En ese marco, reconoció que no es factible que China elimine de forma inmediata los gravámenes que aplicó sobre exportaciones canadienses, como la canola, los productos del mar y otros alimentos.
El contexto es crítico para Canadá: aproximadamente el 75 % de sus exportaciones se canalizan hacia Estados Unidos, lo que lo hace muy vulnerable frente a cambios arancelarios o rupturas en ese mercado. Carney ha declarado que su gobierno busca diversificar sus destinos de comercio para no depender tanto de EE.UU.
Qué dijo exactamente Carney
- Carney explicó que el objetivo de la reunión con Xi no fue “dar esto por aquello” (es decir, un intercambio inmediato de concesiones arancelarias), sino establecer a nivel más alto el vínculo entre ambos países, tras años de tensiones.
- Aceptó la invitación de China para visitar el país en el nuevo año, lo cual marca un gesto de acercamiento.
- Admitió que la eliminación o rebaja de los aranceles chinos no debía esperarse a corto plazo, dada la magnitud de los temas pendientes.
- Señaló que el gobierno canadiense tiene la meta de abrir un abanico «mucho mayor» de oportunidades para las empresas canadienses en China, aunque con cautela en sectores sensibles como inversiones en telecomunicaciones o ciberseguridad.
¿Por qué surgieron los aranceles chinos?
- Bajo el gobierno anterior de Justin Trudeau, Canadá impuso elevados aranceles a productos chinos como vehículos eléctricos, acero y aluminio. En respuesta, China aplicó gravámenes a productos agrícolas canadienses (canola, alimentos del mar, carne de cerdo) como represalia.
- Este intercambio forma parte de un conflicto más amplio entre Canadá y China que se intensificó en 2024–2025, en el marco de una disputa comercial más amplia.
¿Cuáles son los efectos para Canadá?
- Las exportaciones canadienses hacia China están siendo impactadas, lo que afecta particularmente a las provincias que centran su producción agrícola y agroindustrial en productos como la canola o los alimentos del mar.
- Al depender tanto de exportar hacia EE.UU., la estrategia de diversificación que propone Carney busca reducción de vulnerabilidad ante medidas comerciales adversas.
- Por otro lado, reconstruir la relación con China puede abrir oportunidades en sectores emergentes, como energías limpias, almacenamiento de baterías o infraestructuras, ámbitos que Carney mencionó como “gran potencial de cooperación”.
Retos y próximos pasos
- El proceso de rebaja de aranceles depende de negociaciones que llevan tiempo, y no hay plazos claros para su implementación. Carney lo describe como “algo que haces en una relación, no una transacción directa” con resultados inmediatos.
- Canadá tendrá que equilibrar la apertura a China con la protección de sectores sensibles (seguridad, telecomunicaciones) y con el mantenimiento de su alianza comercial con EE.UU.
- Las expectativas de diversificar exportaciones y fortalecer tratados en Asia plantean que Canadá deberá trabajar también en infraestructura, logística y conectividad portuaria, para aprovechar nuevas rutas comerciales.
Conclusión
La declaración de Carney representa un cambio de tono respecto a la política comercial canadiense: de la confrontación o sanción inmediata hacia una estrategia más diplomática, de largo plazo y diversificada. Reconoce que no es viable que China levante al instante las barreras arancelarias impuestas, pero busca transformar la relación hacia una colaboración más profunda y menos dependiente del mercado estadounidense.