
Sacerdote de Park Slope desaloja despensa de alimentos de una iglesia católica en dificultades
El cierre de la despensa de alimentos de San Agustín, administrada por voluntarios y que atiende a unas 400 familias cada mes, ha causado conmoción en la comunidad de Park Slope. Esta decisión, tomada por el padre Frank Tumino, recientemente nombrado en la parroquia, ha generado críticas y descontento entre los feligreses de toda la vida, quienes lo consideran un ejemplo más de cómo el nuevo liderazgo de la iglesia está desalojando a grupos comunitarios.
En una nota enviada a los voluntarios de la despensa el 20 de febrero, el padre Tumino comunicó que el último día de operaciones sería el 16 de marzo. Alegó que la decisión de cerrar la despensa se tomó después de una cuidadosa reflexión y que los voluntarios no habían cumplido con los requisitos de capacitación exigidos por la iglesia sobre la protección de los niños. Además, argumentó que la iglesia carecía de los recursos suficientes para mantener y supervisar adecuadamente la despensa.
Sin embargo, los voluntarios sostienen que cumplieron con los estrictos requisitos de capacitación de la iglesia y que los costos para la administración de la despensa son mínimos, ya que la iglesia solo paga la electricidad que utiliza. Tom Wargo, uno de los voluntarios, destacó que la operación de la despensa incluso pagó $5,000 a la iglesia el año pasado a pedido de Tumino.
Este cierre se suma a una serie de decisiones controvertidas tomadas por el padre Tumino desde que asumió el cargo en 2021. Canceló eventos como la fiesta anual de Navidad para hijos de padres encarcelados, aumentó drásticamente el alquiler para grupos como Alcohólicos Anónimos y puso fin a cenas mensuales para personas con SIDA y sus familias. Muchos de estos programas eran ministerios dirigidos por voluntarios de la iglesia.
La comunidad ha expresado su perplejidad ante la insistencia del padre Tumino en eliminar programas que han sido fundamentales para la vida de la parroquia durante años. Sus acciones han generado especulaciones sobre sus motivaciones, incluso provocando bromas sobre la posibilidad de convertir la iglesia en un espacio para eventos o una discoteca.
A pesar de la difícil situación financiera de la iglesia, algunos feligreses sugieren que el cierre de la despensa es solo una señal de un problema más grande. Con la disminución de la membresía y los cambios demográficos en Park Slope, las iglesias católicas enfrentan desafíos cada vez mayores para mantenerse relevantes y financieramente viables.
El cierre de la despensa de alimentos ha dejado a muchos miembros de la comunidad desconsolados y preocupados por el futuro de la parroquia. Para algunos, esta decisión ha sido la gota que colmó el vaso, llevándolos a buscar otras comunidades religiosas donde puedan sentirse acogidos y apoyados.
Fuente: THE CITY
Foto: Google Maps