. Bueno señoras y señores, ¿qué les parece? Vamos ahora al bloquecito desde mi óptica con Francisca Segovia, aquí desde Radio Tribuna, en Gotitas de Amor.
Bueno, el tema que elegimos para hoy es un tema que va acorde a las circunstancias que estamos viviendo en estos momentos en el planeta Tierra, y tiene que ver sobre la libertad de las naciones. Sabemos que vivimos en un planeta en donde la libertad, sinceramente, la libertad debería ser el aire que todos respiramos. Sí, así como suena.
La libertad no es un privilegio, y mucho menos privilegio de unos pocos, ni tampoco es un regalo condicionado de los poderosos. No, no, no, no. Estoy convencida que la libertad de las naciones debe ser prioridad absoluta en esta Tierra que compartimos.
Ninguna ideología, mis amigas y mis amigos, por más noble que parezca en su retórica, tiene derecho a convertirse en prisión. Ningún sentimiento dominante, escucharon bien, ningún sentimiento dominante, por más popular que sea, justifica la privación del derecho inalienable de la humanidad, que es la libertad. La historia nos ha enseñado, con sacrificio, con sangre, con lágrimas, con gritos aterradores, que cuando los gobiernos se vuelven carceleros y los líderes se transforman en tiranos, las naciones mueren por dentro aunque sus fronteras permanezcan en los mapas.
Mis amigas, mis amigos, hemos visto cómo las ideologías totalitarias, vestidas con promesas de igualdad o seguridad, terminaron robando la dignidad de los pueblos enteros. El respeto, mis amigos, mis amigas, a los derechos humanos no puede ser negociable. No puede estar sujeto a conveniencias políticas, menos a cálculos económicos o a alianzas estratégicas.
Los derechos humanos son la base misma de la civilización, el fundamento sobre el cual se construye toda sociedad que aspire a llamarse humana. Cuando un gobierno pisotea los derechos de sus pueblos, cuando encarcela a los disidentes, cuando silencia a la prensa, cuando persigue a quienes piensan diferente, cuando convierte el hambre en arma política, cuando hace del exilio la única opción, ese gobierno ha perdido toda legitimidad moral, sin importar cómo llegó al poder. Los gobernantes, mis amigas y mis amigos, deben recordar siempre una verdad fundamental.
Ellos no son los dueños de las naciones, son servidores del pueblo, y fueron elegidos por los votos de hombres y mujeres que depositaron en ellos su confianza, su esperanza y sueños de un futuro mejor para los hijos. Por eso, mis amigas y mis amigos, hoy aquí, desde mi óptica, queremos poner bien en claro que la libertad de los pueblos no son negociables. La libertad de los pueblos son las voces de aquellas personas que lucharon por su libertad y que se merecen mantenerla.
La libertad de los pueblos se respeta, se fortifica y se proyecta en el futuro para el bienestar de sus habitantes. Cerramos nuestro bloquecito desde mi óptica, aquí en Gotitas de Amor, desde Radio Tribuna y Radio Únion de Ibepá, Paraguay, que está en cotransmisión con nosotros desde la costa este de los Estados Unidos. Escuchá la Radio Paraguaya desde la costa este de los Estados Unidos desde la página www.desdenuevayork.online o Únion de Ibepá, Paraguay, Radio Tribuna, que transmite desde la costa este de los Estados Unidos.


