FLORES EN EL TREN

FLORES EN EL TREN

¡Ay, santo cielo! Menos mal que había una que estaba medio alicaída, y dije, ah, bueno, te regalo esta, porque de todas maneras esa no la iba a usar. Y me puse a pensar, mirando todas esas flores, entre amarillentas, rosadas, rojas, hojas verdes. ¿Cuánta belleza puede despertar una flor en el corazón de una persona? Cuando bajé del tren y comencé a caminar rumbo al edificio por la calle, era la misma cosa. Miradas, sonrisas, preguntas. Era como si las flores fueran un idioma universal. Los niños. Me decían, beautiful, it's pretty, I like that flower. Es hermoso, es bonito, me gustan las flores. Un idioma universal que todos entienden, sin necesidad de traducción. Y en medio de todo eso, empujando ese carrito lleno de flores y plantas, me di cuenta de algo muy importante. La falta de color a nuestras mañanas. La falta de olor a naturaleza en nuestro día a día.
POR AMOR A SUS PADRES

POR AMOR A SUS PADRES

Esta es la historia de dos hermanos. Él ya tenía 13 años y él apenas 9. Dos niños, dos hermanos y tenían un solo sueño los dos. Encontrar a sus padres en los Estados Unidos. Que habían venido, ni bien habían nacido, el hermano menor de nueve años, habían quedado con los abuelos. Ellos habían venido a trabajar pero algo pasó porque nunca más se volvieron a contactar. La hermana había quedado con apenas cuatro añitos y el varoncito acababa de nacer. Y fue así como decidieron los dos hermanos encontrar a sus padres. La abuela había fallecido y el abuelo estaba muy enfermo a punto de fallecer y lo había rescatado un amigo de la familia al abuelo y le había dicho a ellos que vivieran con ellos también pero ellos se escaparon. Y se escaparon con la poquita plata que la niña de 13 años había juntado trabajando como niñera, lavando ropas y le había dicho un día a su hermano vamos a encontrar a nuestros padres.
VERSITOS DEL CORAZON…ESCRITOS EN UNA SERVILLETA AMARILLA

ESCRITOS EN UNA SERVILLETA AMARILLA

e voy a fijar en la agenda, es que no escribí ni la fecha en la servilleta. A veces solía escribir y a veces no. Pero bueno, entre todos esos versitos les voy a leer uno o dos para compartir con ustedes en este bloquecito y luego lo vamos a dejar para la próxima semana el resto. ¿Qué les parece? Algunos con letras hasta ilegibles que tuve que volver a repensar en el verso, pero en fin, aquí estamos. El verso a la vida dice, la vida llega sin pedirme permiso. Se instaló en mi pecho y dijo, aquí estoy. Y desde ese día no hubo compromiso más grande que vivirla, hoy por hoy. No sé lo que vendrá mañana al alba, pero sé que hoy tengo este instante, este aire, este sol, esta alma que late y que sueña hacia adelante. Gracias vida por seguir llegando, por volver cada día sin falta, por quedarte cuando estoy llorando y festejar conmigo cuando el alma salta.